676 455416   Mail: carlos@florit-abogados.com


616 231094   Mail: ernesto@florit-abogados.com

cabecera

En esta sección publicamos contenidos que por su relevancia o información creemos que puedan ser de vuestro interés, a su vez también lo publicamos en nuestras redes sociales para darle la mayor difusión posible, esperamos que sea de vuestro agrado y os invitamos a visitar esta sección agradeciendo de antemano vuestro interés y confianza.

 

Justicia consumidorLa Sentencia del Tribunal Supremo de 12 de enero de 2015 ha dado la razón a una señora que contrató a través de una entidad bancaria un seguro unit linked multiestrategia que le llevó a perder una parte importante de su inversión. Una sentencia que recoge íntegramente las pretensiones de la recurrente y contiene algún pronunciamiento especialmente interesante.

 

 

En el caso de Autos la entidad bancaria desplegó toda una batería de argumentos para librarse de toda responsabilidad.

 

-  En primer lugar el banco alegó falta de legitimación pasiva porque el seguro estaba formalmente concertado con una entidad aseguradora extranjera. El Supremo, si bien reconoce que la parte contratante es una compañía aseguradora con personalidad jurídica propia, recuerda que se trataba de un producto diseñado por el banco, comercializado en su red de oficinas, promocionado mediante una presentación con el membrete del banco y documentado en impresos con el mismo logotipo, aparte de la vinculación accionarial entre banco y aseguradora por lo que no acepta el argumento.

 

-   A continuación, la entidad crediticia se defendió alegando que había dado información a la clienta sobre las características del producto. El Supremo aborda esta cuestión y parte de la base de que en el ámbito del mercado de valores y los productos y servicios de inversión la falta de una información adecuada ha de llevar a presumir en el cliente la falta del conocimiento suficiente sobre el producto contratado y sus riesgos asociados, lo que vicia el consentimiento.

El Alto Tribunal exige, por ello, una información clara, correcta, precisa y suficiente sobre el producto o servicio de inversión y sus riesgos y, además, entregada con suficiente antelación respecto del momento en que se firma la operación, y ello para que la opinión del cliente pueda formarse adecuadamente.

Esta falta de tiempo suficiente entre la entrega de la documentación y la formalización de la operación es clave para que el Supremo no se conforme, en este caso, con el hecho de haber informado, formalmente, a la cliente.

Finalmente el banco se aferró al hecho de que la clienta tenía un importante patrimonio, era atendida por Banca Privada y disponía de empresas en su país, Alemania. El Supremo sentencia que tener un patrimonio considerable, tanto como para ser atendida por Banca Privada no cambia las cosas y no convierte a esa persona en un cliente experto en inversiones

 

En resumen, Sentencia positiva para los consumidores.